No buscas un restaurante. Buscas un plan. Escoge lo que viniste a vivir.
Respira hondo. Aquí el Sinú no tiene afán.
Ese bocado que te hace cerrar los ojos.
El porro que te eriza la piel.
Hecho a mano. Imposible de repetir.
La noche que no vas a querer que acabe.
El plan que todos van a recordar.
Pies en el agua, celular guardado.
Te aviso cuando se acerque el porro.